Beato Rubén

El Beato y mártir Rubén de Jesús López Aguilar nació en Concepción Antioquia-Colombia el 12 de abril de 1908. Hijo de Joaquín López y Efigenia Aguilar, los cuales tuvieron 14 hijos, siendo el segundo de ellos nuestro hermano Rubén. Muerta la madre, el padre contrae nuevas nupcias de la que nacen otros siete hijos. Sintió su vocación al sacerdocio desde la adolescencia, pero la falta de recursos frustró sus deseos juveniles. Estudió hasta segundo de primaria y preocupado por la pobreza de su familia busca trabajo en otras regiones: las minas de Yolombó y Alejandría y el túnel de la Quiebra. Siempre se distinguió por ser magnífico compañero y amigo compartiendo lo que tenía. Desarrolló allí su magnífica corpulencia que ayudaría posteriormente en el trabajo con los enfermos.

Sus hermanos, algunos de los cuales aún viven, hablan de su nobleza y piedad desde niño. No quería pelearse con ellos, aunque le pegaran y su padre le empujara a defenderse.

Cuentan del amor a María, la Virgen Santísima, de su respeto y admiración por las mujeres. En todo veía la voluntad de Dios, "Bendito sea mi Dios" era su frase más común. Pero ese Dios le mostró el camino para seguirlo cuando los hermanos de San Juan de Dios vinieron en promoción vocacional a Concepción, y a través del Padre Villegas (Párroco) le contactaron.

Rubén entró al postulantado el 2 de diciembre de 1930 en Bogotá. Allí se dedicó al estudio y a las labores de los distintos sanatorios y hospitales de la comunidad. El 7 de marzo de 1931 ingresa al noviciado. Según sus compañeros siempre supo ser fuerte frente a las dificultades. El 27 de marzo de 1935 profesa temporalmente y ese mismo año hace su profesión solemne.

Fue seleccionado para viajar a España y así prepararse mejor en todos sus tareas. Pero antes habría de servir en la guerra de 1933 entre Perú y Colombia, donde demostró ampliamente su amor a los enfermos y su espíritu de oración y obediencia curando y acompañando los soldados en la ciudad de Pasto.

En España sufre con los combates de la guerra civil, pues llega el 30 de marzo de 1935 y se dedica de nuevo a los enfermos en los hospitales de la comunidad.
Desde allí escribe a la familia contando su viaje en barco y la situación crítica de violencia indiscriminada imperante en España.

El 5 de agosto de 1936, no sin antes defender su fe y su vocación con valentía, es cruelmente asesinado con sus compañeros. Sus restos reposan en una fosa común no plenamente idenificada.

Primer centenario del natalicio del Beato Rubén López Aguilar en Concepción

El Municipio de Concepción, ubicado en el oriente Antioqueño, celebró con júbilo el centenario del nacimiento del Beato y Mártir Rubén López Aguilar. A la solemne Eucaristía presidida por Monseñor Arcesio Hoyos Gómez, Vicario General de la Diócesis de Girardota y concelebrada por el Párroco de la localidad Pbro. Humberto Hincapié y Pbro. Oscar Oswaldo Calderón López, antecedió la procesión por las empedradas calles del pueblo.

La Alcaldía Municipal, El Honorable Concejo, La Colonia de Concepción en Medellin que, además, descubrió una hermosa placa conmemorativa, La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, la Parroquia y la Diócesis de Girardota se unieron para el magno evento que contó con la presencia de los familiares del Beato, las instituciones educativas, La banda juvenil de música, miembros de la fuerza pública y numerosos feligreses.

Oración al Beato Rúben

Oh Dios que otorgaste al Beato y Mártir Rubén López la gracia de manifestar su amor a Dios en el amor a los enfermos y a los pobres y lo hiciste modelo de cristiano dotándolo de grandes virtudes. Dígnate glorificarlo, ya que él te glorificó deleante de los hombres, sellando su fe con la sangre del martirio; concédenos por su intercesión la gracia que necesitamos tanto.