¡SOMOS IGLESIA EN SALIDA MISIONERA!

Hoy más que nunca se siente la necesidad de hablar de MISIÓN, una MISIÓN que va más allá de formarte y hacer parte de un grupo. Es necesario salir, ir a donde muchos no conocen, ni saben de Jesús.

“En esto hemos conocido lo que es el amor: en que Él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos” 1 Juan 3,16.

Soy y me siento misionera, desde que niña camine en la Infancia Misionera, desde que he sentido el impulso de ir tras caminos desconocidos y desolados, desde que en cada paso que doy siento el amor de aquel que me empuja a salir a anunciarlo. Este recorrido me ha hecho crecer, ha madurado mi fe, me ha motivado a buscar ese tesoro escondido que se encuentra en la Palabra y la Eucaristía, me ha enseñado a amar la palabra “MISIÓN”, la cual va tras la búsqueda de todo aquel que aún no ha encontrado su redil.

Siento que seguir a Jesús es montarse en un barco y permitir que Él maneje el timón, te lleve a una aventura por el mundo, para ver en otros su rostro, un rostro de amor. Es apasionarse y no querer bajarse.

Esta gran aventura exige desprendimiento, entrega, compromiso, dedicación pero sobre todo oración, la cual hace que el impulso sea cada vez mayor.

Ser misionero es sentir que tu vida esta y es conducida por Jesús, es saber que tus pies son los itinerantes de largos caminos que pueden encontrar múltiples salidas, es saber que tus manos abrazan en cada encuentro un hijo de Dios que necesita consuelo, paz y amor, es saber que tus ojos pueden maravillarse al ver la gran creación que Dios nos ha dado, es escuchar la voz de aquel que busca con humildad un consejo o simplemente sentirse amado, es sentir el sabor de las palabras que salen de tu voz llena de Dios, es abrir tu corazón al mundo que necesita tanto amor.

Estamos en la hora de la MISIÓN, estamos en la hora de anunciar a Jesús, de salir, de abrir caminos, de desanclar el barco y navegar mar adentro sin el miedo a naufragar. No importa lo niño, adolescente, joven o adulto que estés, lo importante es que sientas el impulso y estés decidido a decir SI. Dios necesita misioneros arriesgados, misioneros decididos, misioneros que suelten el timón y se dejen conducir por Él.

ARRIESGATE A ASUMIR LA VENTURA DE LA MISIÓN

Hoy Jesús te reta a ti y a mí, nos desafía a seguirlo, nos toma como testigos y nos envía a dar testimonio de su menaje de amor.

Eliana María Alzate Castro
Equipo base Obras Misionales Pontificias – Pastoral Infantil


Alexander García Ríos

¿Una Jóven Iglesia?

¿Una joven iglesia? la iglesia ha sido – y será siempre- el consuelo de los creyentes, la iglesia es el cariñito que Dios da al mundo, sin embargo pareciera que ésta se envejece de forma acelerada, pareciera ser que poco o nada es la importancia que los jóvenes asignan a la formación Cristiana-católica, hoy nos venden la idea de que por la juventud no se puede dar un peso, que no existe un futuro prometedor y que no serán días buenos aquellos que están por venir.

Yo quisiera dar fe de mi esperanza por el futuro de nuestra amada iglesia, quiero anunciar la misericordia de Dios en medio de la juventud, hace seis años ya que le sirvo a Dios y a la iglesia como joven líder de la pastoral juvenil diocesana, y estoy totalmente convencido del obrar de Dios en los jóvenes, sin desconocer lo difícil que es comprometer un joven para con la iglesia, -a causa de la sociedad- he aprendido que no es la disposición de los seres humanos, es simplemente el llamado que Dios hace, cuando Dios fija sus ojos en la historia de salvación de los hombres no existen barreras sociales que puedan detenerlo, la pregunta es ¿cuento estamos haciendo por los jóvenes? ¿Tienen un papel que desempeñar en sus parroquias? ¿Estamos orando por ellos? ¿Les estamos evangelizando? Esa es la verdadera tarea pastoral, el verdadero accionar de la iglesia debe estar encaminado en la unión del pueblo de Dios.

La palabra de Dios es clara al referirse a la juventud:

1° carta a Timoteo: 12. No dejes que te critiquen por ser joven. Trata de ser modelo de los creyentes por tu manera de hablar, tu conducta, tu caridad, tu fe, y tu vida irreprochable.

Ser iglesia, joven iglesia, es todo un reto al cual le estamos apostando, queremos ser jóvenes comprometidos, firmes en la fe, estables en el servicio, todo a costo de misericordia Divina y oración, así pues, los jóvenes contamos con su ayuda espiritual, tenernos presente en la oración, en la comunión y en la lectura de la palabra de Dios, fortalece nuestro caminar en la fe. No aceptemos nunca más una tacha de infamia hacia la juventud, creámosle a los planes de Dios para con su iglesia, con la unión fraternal lo lograremos, anímense a evangelizar en las canchas, los colegios, los parques, ¡pequeños misioneros y evangelizadores no desfallezcan jamás! Que nosotros seguiremos fiel a nuestro lema, ¡Pa´lante con Cristo!



Alexander García Ríos.

Equipo base de Pastoral juvenil Diocesana.
alexpanda-gr18@misena.edu.co